NUESTRA HISTORIA
Somos dos hermanas unidas por la creatividad y las ganas de transformar la tierra en piezas con alma. Desde siempre nos atrajeron las cosas hechas a mano, esos objetos que cuentan historias y que hacen especial lo cotidiano. La cerámica llegó a nosotras como un pasatiempo, una forma de desconectarnos y, al mismo tiempo, conectarnos con lo esencial. Con el correr del tiempo descubrimos que cada una de las piezas que salían de nuestras manos llevaban mucho más que arcilla: llevaba paciencia, dedicación y un pedacito de nosotras. Así nació Ruaj, el nombre que elegimos para darle identidad a este proyecto compartido. “Ruaj” significa espíritu, aliento, viento: aquello invisible que nos mueve y nos inspira. Y eso es lo que buscamos transmitir en cada creación. Nuestro propósito es dar vida a piezas artesanales que combinen lo simple con lo bello, lo cotidiano con lo especial. Cada objeto está moldeado y esmaltado a mano, con la intención de que quien lo reciba sienta la calidez de lo hecho con amor. Más que cerámica, en Ruaj hacemos objetos que invitan a frenar un momento, a disfrutar un café, una comida o una charla o un espacio. Creemos que la imperfección y la huella de lo manual son justamente lo que vuelve única a cada pieza.

